Distribución que prioriza ventanas y aperturas
Una distribución inteligente acerca las actividades más humanas a las fuentes de luz natural. En lugar de forzar lámparas, deja que el sol marque los lugares de trabajo, descanso y reunión. Ubica circulaciones como puentes de claridad, evitando pasillos oscuros que devoran energía y ánimo. La vivienda gana continuidad, el aire se mueve con soltura y la percepción espacial se multiplica incluso en metros cuadrados modestos.